Durante los últimos tres años de mi vida he dedicado una gran parte de mis días al baile, empezando con el jazz y luego agregando el ballet. Pero ha sido en estos últimos meses que me he dado cuenta de la gran importancia que tiene para un bailarín el transmitirle algo al público, no solo bailar para entretener. Siempre los profesores te dicen "debes transmitirle algo al público" pero eso va mas alla de solo estar parado en un escenario con una sonrisa en la cara.
Lograr transmitirle a un público no es tarea fácil, mas no es algo imposible. Es algo que trabajas todos los días, conectandote en tu interior y bailando con tu cuerpo, mente y alma. Y así como dijo mi profesora en la última clase: "si no me transmiten algo a mi no lo haran ante un público", que, aun que puede parecer algo rudo, mentira no es. Cómo esperas enamorar una audiencia sino logras enamorar a una sola persona? Ahí es cuando entra la parte de trabajarlo y sobretodo, sentirlo.
Para mi, es algo que sale de tu interior, es algo hasta visceral, es comunicarte con mil personas sin decir ni una sola palabra, es contarles una historia, expresarles tus emociones, tus miedos, tus alegrías. Es exponer todo tu ser ante una audiencia, es que cada movimiento sea una palabra, y sobretodo, es hacer que el público ame la danza tanto como lo haces tu.